¿Qué tan preparadas están las empresas para enfrentar las exigencias de sostenibilidad del 2026?
- Las organizaciones más sólidas serán las que incorporen la sostenibilidad como criterio estructural en cada nivel de decisión.
- Los sistemas de información geográfica-SIG se convierten en aliados tecnológicos clave para transformar las intenciones en acciones medibles.
- Con el uso de SIG, Promigas redujo el 70 por ciento los tiempos de recolección de datos en campo, optimizando la operación de su infraestructura y la gestión ambiental.
- La combinación entre inteligencia geoespacial y artificial está transformando datos territoriales en decisiones estratégicas de sostenibilidad.
La naturaleza es un activo fundamental de la economía. El Foro Económico Mundial considera que, hoy, más de la mitad del PIB del planeta depende moderada o altamente de la naturaleza y de los servicios que presta.
En Colombia, el 48 por ciento del PIB proviene de industrias con una dependencia de moderada a muy alta de la naturaleza, siendo los sectores más vulnerables a sus cambios la agricultura, la ganadería, la pesca, las manufacturas, el comercio, el transporte y el turismo.
Pero lo que es rentable para las empresas no lo es tanto para la naturaleza. De ahí que la protección de los recursos naturales, por ejemplo, ya está considerada por acuerdos planetarios como el histórico Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, adoptado por 195 países en 2022, que busca que la biodiversidad permée, no solo las políticas de los gobiernos, sino a los sectores económicos para detener la extinción actual.
Los últimos cinco años se han caracterizado por transformaciones profundas en la gestión corporativa de la sostenibilidad. La Network for Greening the Financial System (NGFS) —red de más de 125 bancos centrales— advirtió en 2022 que “los riesgos relacionados con la naturaleza podrían tener importantes consecuencias macroeconómicas”, y que “no tenerlas en cuenta, mitigarlas y adaptarse a ellas constituye una fuente de riesgos para las instituciones financieras individuales, así como para la estabilidad financiera”.
Sostenibilidad: la estrategia que diferencia
Las organizaciones que liderarán en 2026 serán aquellas que logren integrar la sostenibilidad en todos los niveles de decisión y se apoyen en herramientas como la inteligencia geoespacial, para fortalecer la toma de decisiones y la gestión integral de riesgos.
"Las empresas deben demostrar sostenibilidad con resultados verificables. Los sistemas de información geográfica-SIG, son aliados para transformar intenciones en acciones medibles: permiten visualizar, analizar y gestionar información territorial sobre biodiversidad, recursos hídricos, emisiones y cadenas de suministro para tomar decisiones basadas en evidencia”, explica Vanessa Guzmán, gerente de Sostenibilidad de Esri Colombia, la empresa líder mundial en sistemas de información geográfica-SIG.
Promigas desarrolló la plataforma ProGeoGas con tecnología ArcGIS de Esri, integrando datos técnicos, jurídicos, territoriales, ambientales, sociales y operativos en un ecosistema digital. Con este sistema SIG, redujo en un 70 por ciento los tiempos de recolección de datos en campo, optimizando la operación de su infraestructura y la gestión ambiental.
Para el Instituto de Estudios de Sostenibilidad, el 2025 representó un punto de quiebre para la sostenibilidad empresarial: nuevas exigencias regulatorias y mayor vigilancia sobre sus compromisos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG por sus siglas en inglés), entre otros, para mantener la confianza de inversionistas y reguladores.
Tendencias para el 2026
La adaptación climática adquirió mayor relevancia estratégica. Más allá de reducir emisiones, las organizaciones reconocen la urgencia de prepararse para sequías, inundaciones y fenómenos extremos, utilizando herramientas geoespaciales para evaluar vulnerabilidades en infraestructura y operaciones.
La inteligencia artificial ahora se incorpora a los procesos de sostenibilidad. Al combinarse con información georreferenciada, permite detectar patrones de riesgo en cadenas de suministro globales. Además, se anticipa que la IA evolucionará hacia aplicaciones estratégicas en reportes de compromisos ambientales, sociales y de gobernanza y de trazabilidad.
"Los sistemas de información geográfica (SIG), potenciados con IA, permiten pasar de la descripción al análisis predictivo. Una empresa puede visualizar su huella de carbono por ubicación, identificar áreas de biodiversidad en riesgo en su cadena de suministro o modelar escenarios de estrés hídrico. Esta combinación transforma datos territoriales en decisiones estratégicas de sostenibilidad", dijo Vanessa Guzmán.
Además, este año traerá la entrada en vigor de regulaciones clave en Europa: la Directiva de Debida Diligencia en Sostenibilidad Corporativa de la Unión Europea (CSDDD) que comenzará a aplicarse a grandes empresas, y la Directiva de Reporte de Sostenibilidad Corporativa (CSRD) que expandirá los requisitos de divulgación. Los Pasaportes Digitales de Producto (registro digital estructurado que sigue a un producto a lo largo de su ciclo de vida) empezarán a exigirse en sectores como textil y electrónica. Estas medidas impactarán a empresas colombianas exportadoras, exigiendo mayor transparencia y cumplimiento de estándares ambientales para mantener acceso al mercado europeo.
Tecnología geoespacial para la sostenibilidad
Los SIG, como ArcGIS, desarrollado por Esri, procesan información territorial compleja para apoyar la gestión operativa. Integrados con IA, analizan grandes volúmenes de datos espaciales e identifican patrones con mayor velocidad.
Entre las aplicaciones en sostenibilidad se encuentran: monitoreo forestal, cálculo de emisiones, modelado de cuencas, seguimiento de biodiversidad y análisis de circularidad. Gobiernos utilizan estos sistemas para planeación territorial; organizaciones sociales, para intervenciones focalizadas; empresas, para gestionar riesgos ambientales.
"La sostenibilidad es gestión empresarial. Implica evaluar riesgos, cumplir regulaciones y generar valor a largo plazo. La ventaja competitiva en 2026 vendrá de gestionar con rigor, no de multiplicar iniciativas. Los SIG permiten pasar del reporte a la gestión activa: modelar escenarios futuros, involucrar juntas directivas con información territorial clara e integrar variables ambientales en la gestión de riesgos corporativos", concluye Vanessa Guzmán.