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Creo que la semántica es importante en todos los aspectos de la vida. Ya sea en derecho, medicina, ciencia, negocios, tecnología de la información o cualquier otro campo; tener un lenguaje común no sirve de mucho si no hay un entendimiento común de las palabras que componen el lenguaje. Dado que los idiomas evolucionan, mantener un entendimiento común de las palabras a lo largo del tiempo es un desafío continuo.<\/P>
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Es muy común que la familiaridad con las palabras, especialmente el argot, adormezca a las personas y les haga creer falsamente que hay un entendimiento común. ¿Cuántas reuniones hemos tenido donde se discute un tema, se toman decisiones y todos salen pensando algo diferente en cuanto a lo que va a suceder después? Tal confusión puede ser intencional por parte de una o más de las partes involucradas en la reunión, pero la navaja de Hanlon dicta que eso es la excepción más que la regla. Comúnmente veo que las personas usan las mismas palabras para significar cosas diferentes cuando cambia el contexto o los participantes de una discusión y los calificadores implícitos ya no se entienden o conocen. Sin embargo, hay ocasiones en que veo apatía o complacencia que impiden que las personas aclaren lo que se sabe que se malinterpreta, perpetuando así voluntariamente la confusión. Es por esta razón que tengo uno de los muchos púlpitos gastados y raídos que debo sacar del armario de vez en cuando.<\/P>
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Dado que dependo de las ciencias geoespaciales y la tecnología de la información para parte de mi trabajo, parece que con frecuencia me encuentro con sobrecarga semántica en discusiones y documentación de software relacionado. Algunas de las publicaciones del blog Tilting at Globes<\/A> discutirán ejemplos específicos donde el no abordar la conocida sobrecarga semántica hace que el trabajo sea menos productivo para los practicantes GIS.<\/P><\/BODY><\/HTML>